“Toda señal sobre quien empieza a ganar poder en la interna del Gobierno va a ser rápidamente interpretada por los mercados”

Lo afirmó el economista y docente de la UBA Martín Kalos por FM La Isla, en referencia a la actualidad económica de la Nación que, entre otras cosas, tiene por delante un gran escollo vinculado a la evolución de las tarifas de servicios públicos (y sus respectivos subsidios) y el impacto de esos movimientos en la macroeconomía, situación que preocupa por demás al Gobierno de Alberto Fernández. Además se ha generado fuerte tensión en el gabinete en los últimos días por el destino de U$D 4.350 millones que desembolsará el FMI en Argentina, entre partidarios del pago de servicios de deuda y quienes pretenden utilizar esos fondos para financiar la lucha contra la pobreza. “Definir quién va a tomar las decisiones de cara a los próximos dos años es lo que preocupa a los mercados”, señaló.

 Kalos inició expresando que “lo que está pasando es que hay diversas lecturas ante una incertidumbre”; “tenemos una discusión que está abierta hace mucho tiempo con las tarifas y los subsidios” y objetó el hecho de que este sea un tema de discusión teniendo un presupuesto aprobado por el congreso (Septiembre de 2020) en el que los aumentos de tarifas y subsidios se supone que están contemplados. “Ocho meses despues hay una interna que demuestra no solo que esto no está definido sino también que no se puede definir” dijo y agregó “hay cosas en las que el Gobierno podría haber avanzado y decidió no hacerlo o bien no pudo avanzar en los términos en los que quería y prefiere hacerlo cuando esos términos no le impacten electoralmente”.

“Lo que se percibe es que la política económica queda bloqueada en una puja interna entre distintos sectores del Gobierno, entonces cualquier cosa que se haya prometido no sabemos si se va a producir, que es lo que pasó con las tarifas y los subsidios, donde se prometió algo, se transformó en ley y luego hay que redefinirlo” explicó y agregó que si bien hubo algunos cambios inesperados (como la extensión de la pandemia) es preciso dar certezas a los mercados y a la economía en general.

En ese sentido, sostuvo que es un punto de cabal importancia definir si las decisiones del ministro Martín Guzman van a ser las que finalmente tengan más peso a la hora de definir la política económica de la Nación.

“Lo que no se ve es dónde está la decisión, que se sienten las partes que correspondan, que definan un rumbo y, en todo caso, que se corrija; estamos a mayo y todavía no definimos las tarifas de 2021, ya pasaron 5 meses”, enfatizó.

Respecto del dólar, Kalos dijo que el cambio oficial está subiendo lentamente pero de forma sostenida y “menos que la inflación que es un punto clave”, argumentando que mediante el control cambiario el Gobierno ha logrado minimizar el traslado a precios de los movimientos de la divisa extranjera. No obstante, señaló que hay una intención de mantener estable un pequeño atraso cambiario mientras transcurre el año electoral («que el dólar suba lentamente») y con ello contener la inflación, “que este año apunta a un 45%”, proyectó.

“Bajarlo usando como anclas que las tarifas suban menos que eso, que el dólar suba menos que eso y (al parecer) que los salarios suban menos que eso” explicó en referencia al indice de inflación.

Paralelamente, Kalos se refirió a la reactivación económica de la Nación. Al respecto, dijo que “no hay ninguna duda de que hay sectores que se recuperaron de ese pozo tremendo que fue la pandemia en los meses de restricciones” y especificó que esto refiere a las industrias no ligadas a insumos sanitarios, sector que se mantuvo estable debido a la demanda sostenida. Sin embargo, dijo que esto es heterogéneo y en promedio, ya que hay muchos sectores que se mantienen por debajo de los niveles prepandemia.

En otro orden de ideas, se refirió a al discurso del presidente de Estados Unidos Joe Biden, quien hace unos días se pronunció a favor de políticas de redistribución, el aumento de salarios mínimos y la implementación de impuestos progresivos; generando la reacción de la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner e inclusive del presidente Alberto Fernández, quien lo llamo jocosamente “Juan Domingo Biden” trazando un paralelismo entre las políticas del líder argentino (Perón) y el contenido del discurso del mandatario norteamericano.

Sobre ello expresó que “Son medidas que en general son básicas de cualquier movimiento político que valore el rol del Estado y es algo que en Estados Unidos en las últimas décadas se concentró en el partido Demócrata, que ha ido migrando hacia esta postura intervencionista” y agregó, “Biden lo que plantea es garantizar ciertos derechos”, al tiempo que sostuvo que uno de los puntos fuertes del discurso fue el pedido al congreso para que sancione una ley de protección a los sindicatos, lo que habla de una fuerte intención de promover el movimiento social ascendente y el fortalecimiento de la clase media.

“Ese era el modelo de país que estábamos construyendo en Argentina, con muchos problemas, hasta 1975”; “a partir del 75 empezamos a derrumbar ese modelo de país y se acabó la movilidad social, no solo dejó de crecer la clase media sino que se achicó y hoy estamos hablando de un 45% de pobreza, que no es el extremo porque lamentablemente va a subir un poco más, como consecuencia de estos 45 años de políticas anti-Estado” explicó y concluyó que “Biden tiene esa impronta, que el Estado tiene que intervenir para garantizar derechos”.

Preguntado por el destino de los aportes del FMI que ingresarían al Banco Central en concepto de DEG´s, Kalos señaló que los mismos apuntalarán las reservas del BCRA en dólares y que pueden servir como recursos para el repago de próximos vencimientos de deuda externa (Club de Paris en 20 días), aunque desvinculó ese ingreso de divisa con un crecimiento de la economía de la Nación en términos productivos. Ello, según explicó, dado que el ingreso de esos dólares a nuestra economía debe darse por vía de emisión de pesos y ante el alto nivel de emisión registrado en el último año para financiar el gasto público (sobre todo generado por la pandemia) aumentar la base monetaria podría tener fuertes consecuencias negativas en la macroeconomía.

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